Il Sogno
Traumdeutung | Letture

Karina Castro

“Tomen buena nota (…) de que el nombre de deseo es aquí la voluntad, que vale como deseo decidido, ese deseo que Freud llama deseo indestructible en la última frase de la interpretación de los sueños.” Miller, J-A., “Una introducción para la escucha analítica”, Freudiana, revista de la Comunidad de Catalunya ELP, nº 79, Barcelona, 2017, pág. 18

La cita elegida corresponde a la novena clase del curso de la Orientación lacaniana de Jacques-Alain Miller El ser y el Uno del  30 de marzo de 2011 “Una dirección para la escucha analítica”, en el apartado que se titula La solución del deseo no es la solución del goce, ubica que el efecto de lo que Jacques Lacan llamo el atravesamiento del fantasma es un efecto sobre el deseo y el acontecimiento del pase desde ese punto implicaría una solución a ese deseo indestructible, a ese deseo que en su forma no neurótica es voluntad de goce, es una solución a lo que en el goce produce sentido.

¿Qué sucede con eso del goce que no tiene sentido? Allí nos encontramos podríamos decir, con otro indestructible, con el sentido sexual, el sentido sin sentido que orienta la operación analítica no por la vía del padre y la “fabula freudiana” sino a la manera en que Bernard Seynhaeve intenta decir lo real, cuando ubica el ombligo del sueño de puntuación , el queso de cabeza, el pâté (no pater) de tête  como el ombligo de la cura, no como  un significante más, sino como lo que “… deja escapar lo real en su tentativa misma de nombrarlo…”[1] o a la manera del poeta  “…hay que odiar lo que prohíbe todo acceso a lo imprevisible y a lo irreversible. Hay que amar lo irreversible, Hay que profundizar la distancia entre el acontecimiento y el lenguaje…” [2]

NOTAS

  1. Miller, J-A., “Sutilezas analíticas”. Paidós, Buenos Aires, 2014, Pág. 207
  2. Quignard, Pascal., “las sombras errantes”. El cuenco de plata, Buenos Aires, 2014, Pág. 19